mis pupilas lejanas; a ver si todo acaba aquí. No me dejes morir así. No me dejes caer en la trampa.
Veo tu sombra contra la pared. ¿Donde estoy, adonde es mi lugar? Un paredón, me vienes a buscar. Tu venganza mi alcanza; a ver si todo acaba aquí.
Sé que ya de todo se ha dicho, que mi andar ya no es igual, que mis penas son tu condena, que mis ojos son la frialdad. Sé que has dado justo en mi pecho, munición a voluntad. Déjame salir de este encierro; no soy tu mujer ni tu verdad.
Tiempo al tiempo tengo que esperar. Esa idea suele condenar. Tu mirada vuelve a lastimar mis pupilas lejanas. A ver si todo acaba aquí.
No me dejes morir así; no me dejes caer en la trampa...
No hay comentarios:
Publicar un comentario